El objetivo es que pagues el tratamiento para interrumpir un supuesto embarazo. A mí me lo han intentado hacer en dos ocasiones. En ambos casos eran chicas que querían estar conmigo, pero cuando dejé la ciudad, me dijeron que estaban embarazadas.
Pedí una foto del test de embarazo, y me la enviaron. Pero al buscar en internet descubrí que ambas imágenes no eran suyas, sino descargadas de la red.
Una forma sencilla de verificarlo es hacer una búsqueda inversa en Google:
Descarga la imagen en tu ordenador.
Ve a Google Imágenes.
Arrastra la imagen al buscador desde la carpeta donde la tengas guardada.
Esto no es 100% definitivo, pero es una primera forma de detectar si la imagen ha sido robada de internet.
Aun así, si ya no estás en la misma ciudad que la chica, puedes decirle que estás dispuesto a pagar el tratamiento siempre que te demuestre claramente que no se trata de una estafa.
Lo más probable es que se enfade y te acuse de no confiar en ella, incluso puede amenazarte con tener el hijo. Pero si realmente está embarazada, querrá probarlo con claridad, ya que tener un hijo de alguien que no estará presente limitaría mucho sus posibilidades de tener nuevas relaciones.
Si se niega a demostrarte que está embarazada, no cedas ante amenazas: lo más probable es que sea mentira.
Lo más efectivo que puedes hacer es pedirle que compre un test de embarazo nuevo, que te haga una videollamada, y que en directo —sin cortar la llamada— abra el test, lo utilice y te enseñe el resultado.
