Cómo pagar
El uso de tarjetas está limitado fuera de centros comerciales y zonas muy turísticas, por lo que conviene llevar siempre dinero en efectivo. Además, en Filipinas se utiliza mucho GCash, un monedero electrónico que se asocia a un número de teléfono filipino. Una vez compres una SIM local podrás instalar la app y abrir tu cuenta. Recargar saldo es sencillo: puedes hacerlo desde tarjetas bancarias internacionales como Wise (aunque no todas son compatibles, Revolut, por ejemplo, no lo es), o entregando efectivo en un sari-sari store, esas pequeñas tiendas de barrio que encontrarás por todas partes.
De todos modos, hay situaciones en las que ni el GCash ni las tarjetas sirven, como con algunos conductores de motos, así que siempre es recomendable llevar billetes pequeños para evitar problemas con el cambio.
Transporte privado local
La aplicación más popular es Grab, equivalente a Uber, que opera no solo en Filipinas sino en gran parte del sudeste asiático. Aquí solo ofrece coches, no motos. Es un poco más caro que los taxis, pero la gran ventaja es que el precio queda fijado en la app, lo que evita discusiones o intentos de cobrarte de más. Además, puedes asociar tu tarjeta a la app y que te cobren directamente ahí.
Si viajas solo, las moto-taxis son una alternativa barata y rápida para moverte por la ciudad. Existen distintas apps según la región, y lo mejor es preguntar a los locales cuál recomiendan en el área en la que estás, ya que, dependiendo de la ciudad, operan unas u otras. También encontrarás motos que funcionan como taxi sin app: suelen ser más caras, pero aceptan llevar dos pasajeros.
En cuanto a los taxis, algunos funcionan con taxímetro y otros con precio acordado. Nunca empieces el trayecto sin dejar claro el precio o sin que enciendan el taxímetro, y vigila en Google Maps para que no den rodeos innecesarios.
Transporte público local
El transporte público en Filipinas es muy particular. Los jeepneys, los microbuses y los triciclos son los más comunes. No existen paradas establecidas: basta con hacer una señal para subir y pedir al conductor que pare donde quieras dentro de su recorrido. El precio ronda los 20 pesos.
En el caso de los jeepneys, el sistema de pago es el siguiente: la gente que está más atrás le entrega el dinero de su viaje al que tiene al lado y este a su vez al de al lado hasta que llega al conductor que para darte el cambio realiza la misma operación a la inversa. Por eso mucha gente prefiere sentarse en la parte trasera para evitar pasarse todo el trayecto moviendo billetes.
Transporte interprovincial
Si planeas recorrer largas distancias, lo más rápido es volar. Sin embargo, moverse por tierra o mar puede ser una experiencia inolvidable y mucho más barata. Existen autobuses y vans (que salen solo cuando se llenan) y numerosos ferrys para cruzar de isla en isla, algunos incluso permiten llevar vehículos. También encontrarás billetes combinados que incluyen autobús más ferry a precios muy económicos.
Alquiler de vehículos
Para disfrutar realmente de la naturaleza filipina, alquilar un coche o una moto es una gran opción. Podrás parar donde quieras, visitar iglesias, subir montañas y cruzar en ferry hacia otras islas. Los precios suelen ser más bajos en Facebook Marketplace que en agencias tradicionales.
Gastronomía
Este es quizá el punto más débil de Filipinas. Su gastronomía, en comparación con la de Vietnam, Tailandia o Indonesia, resulta menos saludable y menos variada. Predominan los fritos, las partes grasas de la carne y hay pocos vegetales. No todo es malo: las barbacoas callejeras son muy típicas, aunque no llegan al nivel de la comida de sus vecinos asiáticos. Si buscas una dieta más equilibrada, tendrás que cocinar en casa o comer en restaurantes turísticos, que son bastante más caros.
Seguridad
En general, Filipinas es un país seguro. La única zona conflictiva se encuentra en el extremo sur de Mindanao, donde operan algunos grupos armados, pero no es un área turística. Los problemas más comunes para un viajero son pequeños timos en los precios o robos menores si dejas algo desatendido. No suelen darse atracos violentos ni secuestros.
Socializar con los filipinos
Los filipinos son gente amable y hospitalaria. Puedes hablar con cualquiera y te responderán con una sonrisa. Si invitas a una cerveza en un bar local, especialmente a la típica Red Horse de litro, ganarás amigos fácilmente. A diferencia de otros países como Cuba, no te llevarán a bares donde les den comisión: su única intención será que pases una buena noche.
