Su carácter
A mí me sorprendió lo mucho que me recordaban a las cubanas cuando llegué por primera vez a Filipinas.
Luego entendí la razón: tanto Filipinas como Cuba comparten una historia común, ya que ambas fueron colonias españolas y después pasaron a manos de Estados Unidos.
Si pasas una temporada en los dos países, notarás muchas similitudes en el comportamiento de su gente.
Pero al mismo tiempo, Filipinas está en Asia, y esa influencia cultural también está muy presente.
Esto hace que las chicas filipinas te enamoren desde el principio.
Son divertidas, alegres y siempre con ganas de hacer planes: les encanta bromear y, sobre todo, ir a un karaoke.
En casa, suelen ser complacientes y tranquilas: limpian, cocinan y les encanta el sexo.
Su actitud positiva conquista: aunque su vida sea complicada, siempre mantienen una sonrisa y logran contagiarte felicidad.
En mi caso, cada vez que hablo con una filipina, termino la conversación con una sonrisa en la cara.
Su físico
En cuanto a su físico, por lo general son muy guapas y, para los occidentales, resultan exóticas por sus ojos rasgados y su piel morena.
Suelen ser bajitas y delgadas, con cuerpos bien proporcionados aunque con pocas curvas.
Por desgracia, suelen ganar peso en torno a los 25 años, en parte por la alimentación poco saludable en Filipinas.
Tampoco tienen la costumbre de cuidar mucho su piel: suelen maquillarse pero no siempre se desmaquillan ni usan cremas (son caras).
Además, muchas tienen uno o dos hijos antes de los 23 años.
Aun así, muchas filipinas, incluso sin cuidarse demasiado, llegan a los 40 años increíblemente guapas —para mi gusto, incluso más atractivas que muchas veinteañeras.
